Primero la vimos desde la Rabia
Muere y Renace infiel a si misma
Se prostituye en las aceras
Crece en la oscura decisión
Madura
Llora
Se hace fuerte en la impulsividad y el sentido
Se levanta
Soporta las heridas de costado
Fluye férrea
Dispara
Se muestra desnuda
Atrae la curiosidad y las moscas
Hiere las sensibilidades de los oyentes
Deja que la cobardía se le esconda
Se cree la más piadosa y justa
Pero su única verdad es el ataque y la insolencia
Se prueba a sí misma.
La muerden jaurías de perros hambrientos
Mientras se luce y se desdibuja
Choca contra las fachadas incólumes de los hombres
Grita, grita y choca
Se decide (por fin) a buscar otra salida
Muerde otra vez
Sólo que ahora sabe bien...
...O por lo menos así lo piensa
Llora sobre la leche derramada
Llora, llora, llora
se cansa y Sigue
Lucha junto al fragor de los hombres
Vive y se multiplica como la peste
Grita ya casi sin voz pero con decisión
Gritan voces a lo lejos
Para
Las desecha
Le venden la verdad
Para
Los desecha
Sigue como si el sol mismo fuera su fuerza
Grita ya con voz propia
Muerde
Sigue mordiendo
La odian
Pero aun no es suficiente
Quiere matar a sus captores
Pero ya de tanto no saber sabe
Sabe, sabe bien
El viento norteño la acompaña a todas partes
Fluye laminar ante tanta turbulencia
Sigue
Muerde de verdad esta vez
En el conjunto de todos
Por ella misma
Crece ante la multitud
Desgarra
Ilumina
Muere y renace desde la misma ceniza
Sigue antes Renovada
La Odian
Ante su reflejo inmaterial
Le escupen
Llora ahora con lágrimas de sangre
Y aun así Sigue sin saber lo que le espera...
Sonríe valiente
Arma en mano
Se desprende
Lucha con sus pistolas desperdigadas por los suelos
No le queda nada
No les queda más que temerle
Fue cuando se tomó la decisión de matarla
Y ella cantó dulce victoria
Finalmente