martes, 16 de agosto de 2011

Historia de una Llamarada

Primero la vimos desde la Rabia


Muere y Renace infiel a si misma

Se prostituye en las aceras

Crece en la oscura decisión

Madura

Llora

Se hace fuerte en la impulsividad y el sentido

Se levanta

Soporta las heridas de costado

Fluye férrea

Dispara

Se muestra desnuda


Atrae la curiosidad y las moscas

Hiere las sensibilidades de los oyentes

Deja que la cobardía se le esconda

Se cree la más piadosa y justa

Pero su única verdad es el ataque y la insolencia


Se prueba a sí misma.


La muerden jaurías de perros hambrientos

Mientras se luce y se desdibuja

Choca contra las fachadas incólumes de los hombres

Grita, grita y choca

Se decide (por fin) a buscar otra salida

Muerde otra vez


Sólo que ahora sabe bien...


...O por lo menos así lo piensa


Llora sobre la leche derramada

Llora, llora, llora

se cansa y Sigue


Lucha junto al fragor de los hombres

Vive y se multiplica como la peste

Grita ya casi sin voz pero con decisión


Gritan voces a lo lejos


Para

Las desecha


Le venden la verdad


Para

Los desecha


Sigue como si el sol mismo fuera su fuerza

Grita ya con voz propia

Muerde

Sigue mordiendo

La odian

Pero aun no es suficiente

Quiere matar a sus captores

Pero ya de tanto no saber sabe

Sabe, sabe bien


El viento norteño la acompaña a todas partes

Fluye laminar ante tanta turbulencia

Sigue

Muerde de verdad esta vez

En el conjunto de todos

Por ella misma

Crece ante la multitud

Desgarra

Ilumina

Muere y renace desde la misma ceniza

Sigue antes Renovada

La Odian

Ante su reflejo inmaterial

Le escupen

Llora ahora con lágrimas de sangre

Y aun así Sigue sin saber lo que le espera...


Sonríe valiente

Arma en mano

Se desprende

Lucha con sus pistolas desperdigadas por los suelos

No le queda nada

No les queda más que temerle

Fue cuando se tomó la decisión de matarla

Y ella cantó dulce victoria

Finalmente